El tiempo sigue pasando, muy despacio.
El Sol sigue su tránsito por el cielo.
Es muy raro… muy, muy raro ver
que no estás aquí.
Como si el viento se hubiera llevado tu aroma
y la niebla te hubiera atrapado para siempre.
La estación va a terminar,
la estación que se lleva tu presencia al vacío.
La ciudad sigue caminando,
y el Sol y la Luna pasan por su delante
sin ser vistos,
y el viento del oeste golpea mi cuerpo
en cada atardecer, al ver que no estás allí.
¿Qué ha pasado? No lo sé.
¿Qué camino es el mejor? No consigo verlo.
¿Hacia dónde vas? Espero que sea
hacia el otro lado del arco iris.

Ica, 11 de septiembre de 2012 | ~1:00 a. m.