¿Para qué sirve el Congreso de la República del Perú?

La mayoría de la gente pensaría que para nada, pero recuerda que gracias a nuestro Congreso se ha popularizado el uso de octógonos negros para decorar los paquetes de galletas y las botellas de energizantes, lo que ha generado una nueva categoría de memes.

A los congresistas se les tilda de indeseables, corruptos y vividores. No se entiende por qué su salario es mucho mayor que el de los médicos cuando no se necesita ni aprobar la primaria para postular al Congreso. Es desconcertante el que no se les pueda poner en prisión preventiva cuando se descubren sus trapitos sucios.

El Congreso será lo que tú quieras, pero dado que vivimos en un país con sufragio obligatorio, fuimos todos nosotros quienes, con nuestro voto estratégico o viciado, pusimos allí a cada uno de sus 130 integrantes. Así lo hacemos cada cinco años. Así que más nos vale entender cómo se eligen y qué es lo que hacen.

¿Otra vez elecciones? ¡Qué aburrido!

Siempre puedes pagar la multa de S/ 86. Si eres miembro de mesa y quieres dormir un poco más, esta ascenderá a S/ 215.1 Si no puedes permitírtelo porque con eso pagas tu cuarto y tu comida, ni modo, shikatanai desu.

Se dice que el voto obligatorio promueve que la ciudadanía se informe sobre el proceso y los candidatos. Ah, ¿sí? De ser el caso, la gente habría llevado al tan denostado fujiaprismo al borde de la desaparición nada más al comenzar este milenio.a

¿Es que acaso no tienen memoria? ¿No ven la tele?

Recuerda que los seres humanos no somos racionales. Los partidos con buenas estrategias de mercadeo conocen el arte de implantar emociones como un virus en las llaqtaruna descontentas, desinteresadas por lo que canta la prensa limeña y desesperadas por conseguir comida, techo y abrigo.

El voto voluntario tampoco sería la panacea. En 2016, la elección de Donald Trump, el respaldo al Brexit y la no ratificación de los acuerdos de paz con las FARC fueron una cachetada tremenda para la prensa progresista. Vete tú a saber si la «mayoría» estaba de acuerdo o en desacuerdo con estos escenarios, porque en estos países se aplica el sufragio facultativo.

En Colombia, ciertamente, el ausentismo suele rondar el 50%; compáralo con el 20% peruano.2 Si teniendo la oportunidad no manifiestas tu opinión en las urnas por dormir un par de horas más y esperar a que lo haga la vecina, ¿tienes derecho a quejarte por los resultados?

Puede argumentarse a favor o en contra de la obligatoriedad del voto en el Perú, pero el juego es el que es en este momento. Además, a pesar de las propuestas presentadas a favor del voto facultativo, no parece que los legisladores quieran avanzar en esa dirección.

Así que ya sabes, lávate la cara y ponte algo cómodo. Si eres miembro de mesa, dile a tu mami que te prepare un buen obento y asegúrate de llevar un par de buenos libros en tu keitai.

A mí me funciona ir entre el mediodía y las dos de la tarde. Casi no hay gente en la cola, y tampoco me lo pienso mucho a la hora de marcar, que para eso ya tuve varias semanas.

La importancia de elegir

Antes de hablar de las funciones del Congreso, primero repasemos cómo se elige a sus representantes. Porque, vuelvo a repetir, TODOS en este país tenemos la oportunidad (y la obligación) de elegir a alguien. Nosotros pusimos allí a esos congresistas, para empezar.

Oye, pedazo de rojete/fujitrol/<inserta tu epíteto favorito aquí>, tú los habrás puesto allí, porque yo voté por…

A mi edad, ya sé que esperar a que el Legislativo me resuelva la vida equivale a perder el tiempo y la paciencia.

Al Congreso hay que tolerarlo porque, después de todo, nos regimos bajo una democracia representativa y, en cualquier caso, vivimos en una era de relativa paz y prosperidad.

La otra opción al Congreso en un sistema democrático sería juntar a los 31 millones de peruanos en un mega cabildo abierto, pero el Estadio Nacional no da para tanto. Por lo tanto, si queremos jugar a la democracia representativa, tenemos que seleccionar a los convocados que «llevarán nuestra voz» al palacio de la Av. Abancay.

Por supuesto, el gobierno es un mundo paralelo y distante al nuestro, y su eficacia para atender las necesidades de millones de personas, cada una con su idiosincracia y sueños particulares, es muy discutible. Por ello, es normal sentir desdén por la política en algún momento de tu vida, y no pasa nada. Eso sí, si no te gusta el Estado, al menos aprende a no depender tanto de él.

Examinemos ahora el recorrido de una aspirante a tener voz y voto en la gran asamblea pública que es el Congreso de la República.

DE LA IDEA A LA INSCRIPCIÓN

En el Perú, los requisitos para ser congresista son:

  1. Ser peruano por nacimiento,
  2. haber cumplido 25 años, y
  3. gozar del derecho de sufragio.

Los requisitos son parecidos en otros países de América Latina,3 con variaciones en la edad, en la adquisición de la nacionalidad o en la exigencia de un tiempo mínimo de permanencia en la jurisdicción correspondiente. Algunos también piden antecedentes policiales o judiciales.

Cabe resaltar que, en esta parte del mundo, Chile es el único país que pide algún tipo específico de educación: haber cursado la enseñanza media,4 que es el equivalente a nuestra secundaria.

Podríamos discutir sobre los requisitos ideales para ser congresista. En estos momentos, incluso las poblaciones consideradas vulnerables cuentan con incentivos para acceder a la educación superior.b Además, ¿quién no quisiera un Congreso de la República cuyas parlamentarias pertenezcan a la élite científica y empresarial de nuestra patria?

Una vez más, las reglas son las que son, y a no ser que elijamos conscientemente a una élite así o que sus miembros decidan entrar a este juego, ese cambio tardará algunas décadas.

Ahora bien, ¿basta con tener 25 años, haber nacido en el Perú y poder votar en las elecciones? No.

Llegó el momento de ensuciarse las manos.

Bienvenida al mundo de los partidos políticos, esos vientres de alquiler que montan algunas comadres con mucho tiempo libre para, una vez con el suficiente poder, manipular las leyes y gastarse nuestros impuestos a su antojo.

Recuerda que el significado etimológico de política es, simplemente, «lo referente a la polis, a la ciudad». La política trata de los asuntos relacionados con el gobierno, las normas que regulan la conducta y las actividades humanas, y la administración de los recursos puestos a disposición para ejecutar proyectos que beneficien a los habitantes de la polis, la ciudadanía.

Que luego usemos ese poder para otros fines ya es otro asunto.

El problema es que, dado nuestro sistema, la política no es un deporte que pueda jugarse en solitario. Por lo tanto, para cumplir tu sueño legislativo, deberás inscribirte como candidata en las elecciones congresales respectivas, y para ello puedes:

  • Afiliarte a tu partido favorito o, si ya eres conocida, esperar a que te inviten. Luego de una fase de elecciones primarias o de unas conversaciones con las dirigentes, te informarán de la agenda legislativa (si es que la tienen) y te asignarán tu respectivo numerito en la lista.
  • Si no te convencen los partidos existentes, puedes fundar el tuyo propio. Eso sí, prepara las zapatillas, porque vas a caminar. Un montón. Veinticinco mil afiliadas y sesenta y seis comités provinciales en TODO el país no surgirán de la noche a la mañana. Y olvídate del fetiche de crear un partido de solo chicas; la ley exige un porcentaje mínimo de candidatos de ambos sexos.

Una vez enviada y aprobada tu candidatura en las instancias correspondientes, puedes comenzar a montar tu campaña electoral. Eso sí, gracias a nuestro sistema de voto preferencial, además de rivalizar con otras veinte organizaciones (que seguramente se las bajarán cuando no superen la valla en las próximas elecciones), competirás también con tus compañeras de partido.

Good luck.

CÓMO HACER BUENAS PROMESAS DE CAMPAÑA

En esta fase, tus metas son: 1. hacer que ochocientas mil personas se enamoren de tu partido a nivel nacional, y 2. convencer a toda tu región de que eres la mejor opción y que defenderás sus intereses en el Legislativo.

Por supuesto, puedes ir con la verdad por delante y decir que no podrás atender los problemas particulares de tu pueblo porque para eso ya están los alcaldes y, aunque quieras, no tendrás potestad para crear serenazgos ni enviar camiones recolectores de basura ni invertir en cooperativas agrarias en tu región. Eso sí, matarás la ilusión de las caseras del mercado, pero es lo que hay.

También podrías prometer luchar por la promulgación de leyes destinadas a favorecer a tu gremio favorito, pero ten en cuenta que tu sindicato no es el total de la población de tu región. Además, en el caso de que llegues al Congreso, ¿quiénes te van a respaldar? ¿el resto de tus colegas de partido, que ni saben de qué va tu especialidad? ¿las otras bancadas, con su propia agenda partidaria?

También podrías prometer luchar por ideas que la mayoría sí entiende, como la derogación de la ideología de género, la despenalización del aborto libre, el retorno del servicio militar obligatorio, etc. Todos estos son temas de interés nacional, muy susceptibles de polarización, y créeme que te conviene porque al asociarte con la defensa (o la crítica) de estas posturas, más votantes se acordarán de ti en la cámara secreta y esperarán que seas tú quien transmita su sentir cuando se toquen esos temas en el Pleno.

Al Congreso irás para debatir; vuélvete, pues, una experta en el debate (y en el juego del poder). Convence al pueblo de que argumentarás en favor de sus intereses y de que tu partido los comparte y los promueve a nivel nacional.

También podrías olvidar lo anterior y enviar a tus esbirros a repartir táperes con dinero (o sembrarlos en los regalos del partido rival). Lamentablemente, hay cierta gente a la que apenas le importa la gestión de la cosa pública, con tal que se pueda trabajar en paz y haya colegios para que los niños no fastidien se entretengan con algo.

LUEGO DEL FLASH ELECTORAL

Si has hecho un buen trabajo preliminar, solo te queda esperar.

No voy a hablar de todo el chambón que hacen los miembros de mesa para contar los votos; para eso ya están los materiales de capacitación de la ONPE.

Lo que nos interesa aquí es cómo se decide quiénes serán las afortunadas que ganarán un millón de soles…c ejem… digo, un asiento en el hemiciclo más famoso del Perú y refuerzos para el sistema inmunitario.

1. SUPERAR LA VALLA ELECTORAL

¿Recuerdas lo que te dije sobre enamorar a ochocientas mil personas? Si tu partido no llega ni a eso, empezamos mal.

La valla electoral es el primer filtro para decidir qué bancadas ocuparán los escaños en el Congreso. Consiste en que un partido debe obtener, como mínimo, el 5% de votos válidos a nivel nacional para aspirar a ese derecho.d

Recuerda tu teoría de conjuntos de primaria: al universo del total de votantes del padrón electoral le restas los ausentes para hallar el total de votos emitidos; a este conjunto quítale todos los votos blancos y viciados para obtener el total de votos válidos.

En las elecciones de 2016, el padrón electoral ascendió a 22,9 millones de votantes, de los cuales el 53% eligió a su candidato o partido favorito para el congreso.5 Su valla electoral, por lo tanto, fue de algo más de 609 000 personas. Cuatro años más tarde, esta proporción rozó el 60% para casi 24,8 millones de electores,6 con lo que la valla aumentó a 740 000 pobladores. Si esta última tendencia se repite, en abril de 2021 habrá una barrera de 759 000 habitantes para un padrón preliminar de 25,3 millones.7

De once partidos participantes en 2016, cinco no superaron esta primera barrera (y perdieron su inscripción). El último lugar obtuvo apenas 14 663 votos a nivel nacional; el penúltimo, unas cinco veces más.5 En las elecciones de 2020 tuvimos veintiún partidos. El último consiguió la cifra más decente de 158 120 votos.6 Algo es algo, de todos modos, se les prometió que sobrevivirían hasta 2021.8

2. LA CIFRA REPARTIDORA

La cifra repartidora es una serie de operaciones matemáticas que me da pereza explicar, así que mejor mira este video.

Video 1 Ejemplo de cálculo de la cifra repartidora, por Fernando Tuesta.

La cifra repartidora suele ser trending topic en las elecciones congresales, pero casi nadie sabe calcularla a la hora de la hora. No recuerdo ninguna clase en el colegio, en la academia o en la universidad en la que me explicaran este método, ¿tú sí?

La idea es que cada región ya tiene un número establecido de escaños, de acuerdo a la población: uno para Madre de Dios, entre tres y seis para la mayoría de departamentos, y treinta y seis para la provincia de Lima.7

Si quisiéramos repartir proporcionalmente estas cifras enteras según la cantidad de votantes que obtuvo cada partido en una circunscripción dada, nos encontraríamos con cantidades decimales que habría que gestionar de alguna u otra manera.

La fórmula de la cifra repartidora es uno de esos métodos para lidiar con los resultados decimales, y puede programarse en Excel para calcularse en un ratito y decidir así cuántos de los asientos por región le corresponderán a cada partido.

Los resultados de la cifra repartidora pueden ser sorprendentes, pues la presencia partidaria es muy variable en los distintos departamentos del territorio nacional. Aunque deben mantener bases en todo el Perú para cumplir con la ley, hay organizaciones típicamente limeñas (que son las que también suelen dominar la prensa y las redes), y otras que arrasan en zonas como el sur andino o la costa norte. Cada región tiene sus propias preferencias partidarias, y esto influye a la hora de distribuir los escaños mediante esta fórmula.

Estas sorpresas nos recuerdan que el Congreso es una asamblea en la que aparecen representadas todas y CADA UNA de las regiones de nuestro país, algo que tendemos a olvidar cuando vemos los resultados de las encuestas, en las que se muestran datos consolidados nacionales y no una suma de las preferencias por departamento.

3. EL VOTO PREFERENCIAL

Si el partido superó la valla electoral y alcanzó al menos un escaño en tu región, el último paso es determinar quiénes los ocuparán. Aquí entra el voto preferencial, y ojo, que en 2016, al menos el 30% de las que marcaron algo para el Congreso solamente eligieron a su partido favorito, sin decidirse por una representante en particular.9 e

En cada región debe haber, como mínimo, tres candidatos por lista partidaria, incluso en zonas que solo envían uno o dos congresistas. Además, recuerda la cuota por sexo: tú ves de dónde sacas hombres (o mujeres) que sepan legislar, y a ver cómo los enamoras para que entren a tu partido, aunque luego sean tus rivales de campaña.

De cualquier forma, es fácil de entender: se ordena a los candidatos de la lista según los votos preferenciales que obtuvieron, de mayor a menor. Los primeros son las que obtienen los escaños. Quienes solo votaron por el partido contribuyeron a aumentar la cantidad de curules obtenida en la operación anterior, lo que puede favorecer el «arrastre» de candidatos de posiciones inferiores o ayudar a superar la valla electoral a nivel nacional.

Es posible tener más votos preferenciales que el último aspirante de una lista que sí llegó al Congreso, y aun así, quedarse fuera debido a la primera barrera y la cifra repartidora. De ahí la importancia de una buena estrategia de mercadeo, tanto para tu marca personal como para tu partido.

Si lograste superar los tres filtros, ¡felicitaciones! Ya puedes ir buscando cuarto y pensión en Lima-llaqta. Es posible que montes una fiesta con tus amigas y con la gente de tu partido… si es que no te odian por arrebatarles su escaño.

HORA DE SER FORMALES

En nuestro país, la campaña suele iniciar a comienzos de año, y las elecciones suelen realizarse en abril.

La instalación del nuevo Congreso suele ser en julio, y está a cargo de una Junta Preparatoria presidida por el congresista con mayor voto preferencial dentro del partido más votado del Perú. El de mayor y el de menor edad, por su parte, ofician como secretarios.

En este proceso, se elige a la primera Mesa Directiva (que se encargará de dirigir los debates del Congreso durante el primer año), conformada por un presidente y tres vicepresidentes. También se toma el juramento de los congresistas electos.

Finalmente, el 28 de julio se reúnen para la entrega de la banda presidencial al nuevo Presidente de la República y prestar atención a su primer mensaje a la nación.

Luego de eso, pueden organizarse en las mil comisiones que existen para atender temas de algún sector concreto. Estas Comisiones tienen un rol determinante en la evaluación preliminar de las propuestas legislativas. Además, se encargan del seguimiento y la fiscalización de los diferentes organismos públicos.

El cargo parlamentario dura cinco años, sin reelección inmediata. Durante ese tiempo, el congresista queda impedido de ejercer cualquier otra profesión. La idea es que se especialice en sus funciones legislativas y limitar los conflictos de intereses, especialmente si tiene alguna conexión con empresas que contratan con el Estado.

Funciones del Congreso de la República del Perú

Una vez conocido el recorrido del aspirante al Congreso, examinemos qué es lo que se espera (por ley y por reglamento) que haga en estos cinco años.

1. FUNCIÓN DE CONTROL POLÍTICO

La teoría de la separación de poderes establece que estos se controlan entre sí. Por lo tanto, una de las funciones del Legislativo es la supervisión del proceder de los poderes Ejecutivo y Judicial (aunque más del primero).

Para ello, dependiendo de su criterio o de la estrategia partidaria de turno, los congresistas pueden solicitar interpelaciones, censuras, informes, vacancias y otro montón de procedimientos que sería largo detallar. La idea es que se les pide a los demás actores políticos que expliquen qué hacen y por qué, o que aporten alguna información relevante para un proyecto legislativo en elaboración o discusión.

Quizá te suene más la cuestión de confianza, sin embargo, este es un mecanismo propio del Ejecutivo. Es potestad del Pleno aprobarla o no, si bien el negársela a dos Consejos de Ministros expone al Congreso a su disolución.

Por otro lado, y aunque técnicamente el Reglamento las considera funciones especiales (es decir, fuera de la función de control político), los legisladores también participan en la designación, ratificación o remoción de funcionarios de otras instituciones públicas autónomas, incluido el Tribunal Constitucional.

Este último organismo también te sonará porque, al querer elegir a sus miembros a la desesperada, los congresistas impidieron la presentación de una cuestión de confianza, siendo esa la excusa que usó el presidente Vizcarra para dar su autogolpe de 2019 (que terminó avalado por este mismo tribunal).

2. FUNCIÓN LEGISLATIVA

La razón de ser del Congreso es la formulación, discusión y aprobación de las leyes (del lat. legis), por algo, a este poder se le denomina «Legislativo». Por su parte, el Ejecutivo se encarga de promulgarlas y dirigir su implementación, y el Judicial recurre a estas para resolver los desacuerdos y establecer sanciones.

¿Qué son las leyes? Son documentos firmados y sellados que regulan un aspecto dado de la vida de los habitantes de un territorio, en este caso, del Perú en su conjunto.

Las leyes, normativas y reglamentos nos pueden gustar más o menos, pero dado que existen autoridades externas con el poder y los recursos suficientes para exigir su cumplimiento (o para cobrarnos una multa o encerrarnos en una celda si no las acatamos), lo mejor es, como mínimo, tenerlas presentes.

Existen muchos tipos de reglamentos: decretos de urgencia, decretos supremos, normas técnicas, códigos civiles, penales, tributarios, etc. El que está por encima de todos es la Constitución Política del Perú de 1993.

La función legislativa del Congreso, por su parte, se ocupa de leyes ordinarias, leyes orgánicas y otras leyes más. Si te interesa conocer los temas que se busca agendar y debatir allí, revisa los últimos proyectos de Ley presentados.

Video 2 Explicación breve del proceso que siguen las leyes en Perú, desde su proposición hasta su aprobación y promulgación.

Para las leyes mamonas que saca el Congreso, mejor hago una en mi casa.

De poder, se puede. De hecho, existe la iniciativa legislativa ciudadana, que te permite escribir un proyecto de ley sobre casi cualquier cosa, incluso reformas constitucionales, mientras no te metas con el gasto público ni con el sistema tributario, y presentarlo al Congreso para que lo atienda en un máximo de cuatro meses.

Eso sí, ya puedes volver a calzarte las zapatillas, recorrer varias ciudades e iniciar una campaña intensiva de mercadeo de tu propuesta. Setenta y cinco mil firmas a favor de tu proyecto no van a surgir de la nada, y no, las de Change.org no cuentan.

Si rechazan tu idea, tienes la opción de conseguir otros 2,5 millones de firmas para solicitar un referéndum. Si tu idea es lo suficientemente buena y conecta con el sentir de las mayorías, puede que al Congreso no le quede más que acceder. (A los fonavistas les funcionó.)

Otra opción es que le presentes tu proyecto a tu congresista favorita (o a la decana de tu colegio profesional, en caso estés afiliada a alguno), a ver si te lo hace pasar como suyo.

3. REPRESENTACIÓN CIUDADANA

No es una función como tal, pero el Reglamento sí establece que los parlamentarios tienen la obligación de escuchar las necesidades de los ciudadanos de su región de procedencia, así como actuar de intermediarios entre ellos y el aparato estatal.

Recuerda que la función principal de un congresista es ir a Lima para discutir y firmar papeles que nadie más va a leer. Entiende que no puede dirigir la compra de cámaras de seguridad para tu cuadra, ni arrestar narcotraficantes en el aeropuerto, ni aumentar el sueldo para tu sindicato. No tiene potestad para sancionar a las autoridades que no cumplen con su función (salvo para censurar gabinetes ministeriales), ni para decidir en qué gastarse el presupuesto de tu distrito o de tu ministerio.

Mucho ojo con el asunto del presupuesto: el Congreso no creó los bonos por la cuareterna coronavírica, y no tiene competencia para ordenar la devolución de los aportes de la ONP (de hecho, es probable que le anulen esa travesura).

Lo que sí puede hacer por ti es recibir tus propuestas de leyes y tus peticiones para que otros órganos gubernamentales atiendan tus necesidades, aunque poco más.

Ten en cuenta que el espectro de necesidades es amplísimo y expandible hasta el infinito si consideramos a cada una de las «minorías», además de los grupos de siempre (cada colegio profesional o cada grupo etario, por ejemplo). De buenas a primeras, no intervenimos en la elección de los temas que se llevarán al debate público. Cada uno de nosotros tiene su propia idea de cómo estos deberían atenderse y en qué orden.

Es imposible que los problemas del país los atiendan 130 personas en pocos años, de ahí la importancia de que seamos nosotros mismos los responsables de impulsar nuestro propio desarrollo y construir nuestra propia prosperidad.

VERIFICACIÓN FINAL PARA ASPIRANTES

¿Todavía quieres intentar llegar al Congreso en las próximas elecciones? Antes de organizar tu pollada o coctel pro fondos para tu campaña política, primero debes considerar lo siguiente:

  • ¿Tiene tu partido posibilidades reales de superar la valla electoral? Si hablamos de una competencia de más de veinte partidos, tienes razones muy buenas para dudar de aquellos poco conocidos o poco queridos.
  • ¿Tiene tu partido una presencia fuerte en tu región? Ya sea porque tiene representantes ocupando cargos públicos o porque tus mayores se dedicaron a fortalecer esa presencia durante AÑOS.
    He visto células partidarias en mi ciudad que ofrecen talleres de danza y deporte, campañas médicas y conferencias sobre emprendimiento y liderazgo. (Sí, todo eso es legal, incluso cuenta como función de un partido político según su ley orgánica.) Otros locales solo se activan durante la campaña y se limitan a perifonear el nombre de la candidata de turno. ¿Por quién crees que votará (y vota) la mayoría?
  • ¿Eres tú memorable? Es verdad que casi no hay requisitos para postular al Congreso, pero sí que necesitas una campaña de mercadeo. Y no, por empapelar tu ciudad y hacer tu caravana de una tarde no se acordarán de ti. Necesitas una marca personal; recuerda que vas a competir tanto con tus compañeros de partido como con los de otras listas. Y si vives en Lima-llaqta, con más de seiscientos candidatos y seis millones de votantes, que Dios se apiade de tu alma.

Para los siguientes puntos, asumo que eres una niña bienintencionada que quiere montar problemas y dejar huella en el Congreso. Si solo te interesa el millón de soles, siéntete libre de pasar estas preguntas por alto.

  • ¿Estás postulando al cargo correcto? Recuerda que te dedicarás a discutir leyes y papeles firmados. Si de verdad eres una mujer de acción que quiere gestionar problemas de alcance local y ejecutar obras, mejor postula a la alcaldía, o crea una empresa que cambie vidas.
  • ¿Puedes usar la iniciativa ciudadana para las leyes que te interesan? Si no quieres asociarte con un partido y sí puedes conseguir setenta y cinco mil aliadas para temas como los derechos LGBT+ o la secularización de los servicios públicos, mejor escribe tu proyecto.
  • ¿Te conviene ese partido? Se dice que somos el resultado de las cinco personas con quienes más nos juntamos. Si los ideales de su gente o sus métodos administrativos te dan mala espina, recuerda que pronto terminarás asociada con estos. ¿De verdad quieres manchar tu nombre? O ¿de verdad crees que puedes limpiar la imagen de tu partido favorito?
  • ¿Te apoya ese partido? Si solo es un vientre de alquiler, dudo que sea el caso, sobre todo cuando en tu propia región compites con, al menos, otros dos candidatos para ocupar un sillón. Además, puedes tener buenas ideas, pero si nadie te va a ayudar y no sabes cómo conseguir apoyo en el gobierno, mal asunto para ti, con el consiguiente descontento de tu pueblo.
    Debes saber qué piensa tu partido sobre los temas que te importan y cuánta disposición tienen tus correligionarios para llevar esos temas al Pleno.
  • ¿Estás dispuesta a dejar que la ciudadanía conozca tus opiniones impopulares y tus trapitos sucios del pasado? «Piensa mal y acertarás» dice el adagio, y si a tu partido le está yendo especialmente bien y la prensa o tus rivales quieren buscarte un defecto condenable, es muy posible que lo encuentren. Que si tuviste denuncias y sentencias, que si plagicopiaste tu tesis, que si le pegabas a tu pareja, que trabajaste con tal o cual empresa explotadora, que tienes nexos con Odebretch o con las mineras ilegales o con el narcotráfico. Si no lo hacen contigo (o no encuentran nada), quizá lo hagan con tus familiares o con tus allegados.
    Por supuesto, quizá vengas de una familia de moral intachable, y «quien nada debe, nada teme». Eso no te libra del ojo público ni de las envidiosas que están esperando a que te multe la policía por conducir en estado de ebriedad. Te insultarán por conservadora, por liberalista, por izquierdista, por socialista, por femiprogre, por cristiana y por un millón de cosas más.
    Si eres una niña inocente y estás de acuerdo con la exposición pública a cambio del poder de jugar con las leyes, adelante; si tienes secretos y opiniones que preferirías guardar hasta la próxima vida, dedícate a otra cosa o aprende a vivir con las consecuencias.

La importancia de elegir BIEN

Como todas las cosas importantes de la vida, también existe un tutorial en YouTube para ayudarte en el proceso de escoger a tu candidata ideal.

Video 3 Consejos para seleccionar a una candidata por quien valga la pena votar, por Rosa María Palacios. El video es de noviembre de 2019 y refleja mucho de lo que se comentaba entonces, pero esos principios también servirán para el 2021.

Votar por tus candidatos favoritos es simple: marcas el símbolo del partido político Y escribes los números correspondientes. Si solo marcas el símbolo, saldrán los candidatos que eligieron tus vecinas que sí usaron el voto preferencial (y que es posible que te convenzan menos).

Si no recuerdas el número de tu candidato, en la cámara secreta está la lista de todos las que corresponden a tu localidad. Si tienes problemas de visión, es preferible que lleves tus anteojos; no sea que en esa lista (y en la cédula) pongan un tamaño de letra demasiado pequeño para tu comodidad (y la de tus abuelas).

EL ARTE DE ELEGIR EL MAL MENOR

Por supuesto, hay partidos y partidos, y ya sabes que la gran masa desinformada votará por pura inercia o por amor al meme. Así que, como complemento al tutorial de Rosa María Palacios, te regalaré un par de ideas para que escojas a un candidato, si no ideal, al menos aceptable para los próximos años:

1. ¿CON QUÉ PROPUESTAS, DE LLEVARSE A CABO, PODRÍAS VIVIR?

Tu congresista favorito va a encargarse de las leyes. ¿Cuáles te gustaría que se modifiquen? ¿Su partido tiene una agenda legislativa? ¿Es de izquierda, centro o derecha? ¿Qué postura defenderá en los debates que se avecinan?

Por ejemplo: a pesar de los acalorados debates y críticas por la demora en su aprobación, el mundo no se acabó con los octógonos, ni por pagar diez céntimos por las bolsas. La actividad económica no se va a paralizar con la aprobación del capricho antimeritocrático de la paridad y alternancia obligatorias.

En cambio, sí me preocuparía si alguien decidiese poner trabas a la escolarización domiciliaria (como sucede en Brasil y Alemania), o a profesiones que ya funcionan bien sin tanta regulación (como la traducción, el turismo, la programación y cualquier otra cuyos kata básicos se aprendan en menos años de los que tardarías en la universidad), o a la contratación de extranjeros.

Revisa agendas legislativas. Las publicadas en Transparencia se leen en un ratito (aunque no terminas de entenderlas hasta que ves a sus congresistas en acción); también puedes preguntar en los locales de campaña, que para eso deberían estar.

2. VE A VOTAR, Y USA EL VOTO ESTRATÉGICO

Sí, ya sé que estás aprovisionándote para la ley seca, pero considera que tanto tu indiferencia como el voto viciado o en blanco terminarán favoreciendo a los partidos que van en primer lugar.

Así que si no te gusta alguno en particular, marca por cualquier otro cuyas respuestas al punto anterior te causen menos temor. Quién sabe, quizá así le ayudes con su valla electoral a nivel nacional e incluso a conquistar una curul en otra región. Por no mencionar que podrás ahorrarte la multa, que luego podrías usar para improvisar una salida con tus amigas o con tu crush.

Por último, siempre que puedas, elige a alguien que tenga criterio y que demuestre saber desenvolverse en el juego del poder.


Notas

  1. De hecho, luego de la mayoría aplastante de Fuerza Popular en el Congreso de 2016, tanto esta organización como el APRA sí recibieron un castigo doloroso en las elecciones de 2020. La líder de la primera despierta mucho odio y controversia (y no solo por ser la hija del expresidente más polarizante del Perú), y los escándalos de corrupción que llevaron al suicidio al líder del segundo habrían terminado de sepultar al partido activo más antiguo del país, con cerca de un siglo de historia.
  2. Existen programas dirigidos a estudiantes de recursos limitados, como la Beca 18, y disposiciones para asignar vacantes en las universidades públicas para las personas con discapacidad (Ley Nº 29973), las víctimas del terrorismo (Ley Nº 27277) y las comunidades nativas (en algunas universidades).
  3. El congresista peruano gana, al menos, S/ 15 211 al mes.10 Eso es más que el sueldo de una anestesióloga local, aunque menos que sus pares de Colombia, México u otros países.
  4. El otro requisito es que, en caso de tener menos del 5% de votos válidos, el partido haya conseguido colocar a siete o más congresistas en más de una región. Se me ocurre una forma teórica de lograrlo: focalizar tu campaña en la selva, o en todas las circunscripciones con menos de doscientos mil votantes.
  5. En Perú, la cédula de votación congresal cuenta con dos casillas para el voto preferencial, el cual es optativo. Por lo tanto, mediante este sistema se puede favorecer a cero, uno o dos candidatos de la organización preferida.
    Sin embargo, no se puede saber la cantidad exacta de votantes que lo usaron, pues en las actas electorales solamente constan los votos que obtuvo cada candidato, mas no cuántos electores rellenaron una o dos casillas en la cédula respectiva.
    Para este ejemplo estoy asumiendo que cada uno de los votos preferenciales en 2016 correspondieron a una persona, pues la única certeza es que el resto de votos válidos sí especificaban un partido dado.

Referencias

  1. Elecciones Congresales 2020 [Internet]. Lima: Oficina Nacional de Procesos Electorales [citado 2020 ene 20]. Disponible en: https://www.onpe.gob.pe/modElecciones/elecciones/elecciones2020/ECE2020/index.html
  2. Valenzuela M. [coordinador] Sanciones, multas y abstencionismo electoral en el Perú. Lima: Oficina Nacional de Procesos Electorales; 2019 jun.
  3. Huamaní Cabrera EM. Requisitos para ser parlamentario y ministro de Estado en países de Latinoamérica. Informe temático N° 13/2015-2016. Lima: Congreso de la República; 2015 nov 11.
  4. Capítulo V: Congreso Nacional [Internet]. Chile: Senado de la República de Chile [citado 2020 ene 23]. Disponible en: https://www.senado.cl/capitulo-v-congreso-nacional/senado/2012-01-16/100638.html
  5. a b Jurado Nacional de Elecciones. Estadísticas de las Elecciones Generales 2016 [documento en Internet]. Lima: Jurado Nacional de Elecciones; 2016 [citado 2020 ene 17]. Disponible en: https://portal.jne.gob.pe/portal_documentos/files/0555507c-f982-4f51-b0ca-34e0fa17fc73.pdf
  6. a b Oficina Nacional de Procesos Electorales. Resultados Generales por Organización Política [Internet]. Lima: Oficina Nacional de Procesos Electorales; 2020 [citado 2020 sep 6]. Disponible en: http://resultadoshistorico.onpe.gob.pe/PRECE2020/EleccionesCongresales/GenRl
  7. a b Reporte Estadístico ECE2020 – 17ENE2020 [documento en Internet]. Lima: Oficina Nacional de Procesos Electorales [citado 2020 ene 18]. Disponible en: https://www.onpe.gob.pe/modElecciones/elecciones/elecciones2020/ECE2020/docs/reporte-estadistico.pdf
  8. JNE acordó no aplicar la valla electoral en las elecciones congresales 2020 [Internet]. Lima: Grupo RPP; 15 de enero de 2020 [citado 2020 ene 17]. Disponible en: https://rpp.pe/politica/congreso/jne-acordo-no-aplicar-la-valla-electoral-en-las-elecciones-congresales-2020-noticia-1239783?ref=rpp
  9. Rodríguez Vélez JA. El voto preferencial en el Perú. Vox Juris. 2018;35(1):79-91.
  10. Aristizábal Bedoya MP. Este es el ranking de los sueldos de los congresistas en América Latina, Colombia es segunda [Internet]. Bogotá: La República; 2019 dic 4 [citado 2020 ene 19]. Disponible en: https://www.larepublica.co/globoeconomia/ranking-de-los-sueldos-de-los-congresistas-en-america-latina-colombia-en-la-segunda-casilla-2940507

Bibliografía


Imagen de cabecera: Congreso autorizó viaje de Presidente Humala del Congreso de la República del Perú se usa conforme a la licencia Creative Commons Atribución 2.0. Video 1: Detrás del voto: ¿Cómo funciona la cifra repartidora? – PUCP de PUCP [YouTube]. Video 2: Como se crea una Ley en el Perú de Leyeq [YouTube]. Video 3: ¿Cómo escoger un congresista? – Sin Guion con Rosa María Palacios de RTV – La República [YouTube]. Ninguno de los videos me pertenece ni se distribuye con alguna licencia libre.

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Vera-Palomino, E. ¿Para qué sirve el Congreso de la República del Perú? [Internet]. Ica (Perú): Shiny dreamer; 2020 sep 15 [citado 2020 sep 19]. Disponible en: https://shinydreamer.xyz/para-que-sirve-el-congreso-peru/.

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